Sobre el administrador judicial

La administración judicial

En términos generales la administración se refiere a ejercer el control sobre algo específico. En el aspecto judicial, la administración se refiere organizar, dirigir y controlar, todos los recursos pertenecientes a una organización, o individuo que por motivos legales esté incapacitado a ejercer sus funciones. Una medida de administración judicial se dicta cuando el patrimonio que se afecta debe mantenerse en funcionamiento; estas funciones serán ejercidas por un individuo que hará las veces de auxiliar de la justicia, y que asumirá este cargo por orden de un juez o tribunal, mientras dure la vigencia del proceso cautelar.

¿Qué es un administrador judicial?

El administrador judicial es la persona o institución que actúa por mandato judicial, encargada de la administración provisional de patrimonios, para asegurar su conservación, pudiendo ejercer también funciones de control, vigilancia y asistencia en la gestión de los mismos, es decir que su función principal es la de administrar bienes ajenos.

La participación del administrador judicial se contempla en casos de embargo de bienes y rentas; por falta de padres, tutor o curador; en caso de ausencia de una persona; ante subastas judiciales sin garantías de cobros; créditos realizables en el acto y créditos no realizables en el acto; administración de bienes muebles o semovientes, incluyendo en ellos alhajas de oro, plata o pedrería, según lo define la Ley Rituaria Civil de 1881; efectos públicos y valores admitidos a negociación en un mercado secundario oficial.

El administrador judicial, a pesar de depender de la orden y supervisión del juez o tribunal, suele ser designado por el acreedor, es decir la persona o empresa con la que se ha contraído una deuda por bienes o servicios suministrados y no pagados. La persona seleccionada tiene la libertad de decidir si acepta o no el cargo, pudiendo, en cualquier momento, renunciar.

En caso de ser aceptado pasaría a ser el administrador judicial de los bienes en cuestión y debe desempeñar tal labor de manera independiente e imparcial, procurando que los bienes administrados preserven y generen la mayor rentabilidad posible durante su gestión; existen casos, como por ejemplo un embargo de empresa, en donde se puede optar por mantener el personal de administración, los cuales deberán rendir cuentas al Administrador Judicial, quien en este caso estará cumpliendo funciones gerenciales.

Las partes involucradas podrán solicitar información de los procesos y operaciones manejados por el Administrador Judicial y realizar reclamaciones que consideren necesarias; si cualquiera de las partes durante el proceso de administración judicial demuestra al Juez que se ha llevado una administración desacertada o que de alguna manera desmejora las condiciones del bien, al momento de decretarse la cautela, se sustituirá al administrador nombrado, quien deberá rendir cuentas de su gestión.

En cuanto a la remuneración de administrador judicial, obtendrá un porcentaje que será fijado por el juez o tribunal, y que deberá ser justo y acorde al cumplimiento de sus funciones. Podrá ser cobrado al final o durante su gestión.

¿Cuáles son las funciones del administrador judicial?

Las funciones de administrador judicial dependerán de los bienes que estén sujetos a cautela, sin embargo en términos generales se pueden mencionar las siguientes funciones:

  • Garantizar el correcto desarrollo de los procesos judiciales.
  • Asistir a ambas partes.
  • Administración del patrimonio ajeno asignado a su control y protección.
  • Servir de auxiliar a las labores del juez estando sujeto a sus instrucciones cuando tiene que ser designado por él.
  • Gestionar la contabilidad e inventario de los bienes.
  • Rentabilizar adecuadamente el patrimonio administrado, procurando que produzca los mayores beneficios durante su gestión.
  • Evitar las posibles pérdidas y daños a la empresa.
  • El administrador judicial tendrá que presentar informes a la corte, quedando a disposición del uso público.

A modo de conclusión, podemos entender que el administrador judicial es el encargado de administrar, controlar y vigilar bienes ajenos, con el objeto de mantener la rentabilidad y garantizar su pleno funcionamiento, basados en él correcto manejos de los mismos; además el administrador judicial, es la representación de ambas partes ante el juez y tribunales, de manera que a través de él se manifestarán todas las eventualidades referentes al caso.