Sobre el proceso laboral

La administración judicial en el proceso laboral.

Se puede considerar que la aplicación de la figura de administrador judicial, presente mayor desarrollo en el ámbito penal, no sólo en el aspecto de ejecución sino también como medida cautelar o de aseguramiento de pruebas, o incluso como medio de investigación, sin embargo en el orden laboral supone asimismo una importante vía de desarrollo de las administraciones judiciales principalmente en el ámbito de la ejecución.

En el proceso penal se da prioridad a la administración de la empresa, con la función de que el bien afectado bien perdure y siga manteniendo su rentabilidad, en este es importante realizar una distinción de conceptos con el término interventor judicial y el administrador judicial, puesto que ambos suelen confundirse

La función interventor judicial se limitará exclusivamente a la recaudación de la parte embargada, sin inherencia o sustitución de en la administración existente, a diferencia del administrador judicial, cuya función admite mayor amplitud, pudiendo sustituir la administración preexistente, el interventor podrá también servir al administrador judicial en el control y colaboración durante los procesos, en ambos casos deben rendir cuentas durante o al final de su gestión.

Tanto el administrador judicial como el interventor cumplen con la finalidad de evitar trabas en el proceso, esto garantizando un beneficio tanto como para el ejecutante como para el ejecutado, ya que existe un mutuo interés en que el bien mantenga su rentabilidad durante el proceso.